A menudo hablamos de la Inteligencia Artificial como un fenómeno global de Silicon Valley, pero ¿qué está pasando realmente en nuestro país? ¿Están las empresas chilenas utilizando esta tecnología o seguimos en la fase de experimentación?
Recopilamos los datos y estudios más recientes (2024-2026) para ofrecerte una radiografía exacta del estado de la Inteligencia Artificial en Chile.
1. Adopción Empresarial: Entre la experimentación y la integración
El tejido empresarial chileno ha despertado, pero la profundidad del uso varía enormemente.
- El salto de las Pymes: Según datos recientes del sector telecomunicaciones (Entel), mientras que el 80% de las grandes empresas ya utiliza IA en sus operaciones, las Pymes han dado una sorpresa gigantesca, alcanzando un 70% de adopción en alguna medida.
- El desafío de la “IA Activa”: A pesar de los altos porcentajes de adopción superficial, análisis de la industria muestran que solo un 16% de las empresas chilenas la está usando de forma “activa” y profunda en sus procesos centrales. El 84% restante la usa para tareas periféricas o experimentales.
- La barrera principal: Contrario a lo que se cree, el costo de la tecnología no es el principal freno. El 40% de las empresas declara que la falta de capacitación del personal es el mayor obstáculo para escalar estas herramientas.

2. Chile: Pionero en Latinoamérica
No somos solo consumidores; somos líderes regionales. Según el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA de la CEPAL), Chile se consolida en la categoría de “Pioneros”, compartiendo el podio con países como Brasil y Uruguay.
Este liderazgo no solo se da en infraestructura tecnológica, sino en investigación: Chile encabeza la región en cantidad de publicaciones científicas sobre IA y en el número de investigadores activos per cápita.

3. El ciudadano de a pie: Uso cotidiano
La IA ya no es exclusiva de ingenieros. Cerca del 48% de los chilenos declara utilizar IA en su vida cotidiana, ya sea para el trabajo, el estudio o la organización del hogar. Los usos más comunes siguen siendo la resolución de dudas rápidas, la redacción de correos y la traducción, dejando un enorme margen de crecimiento para herramientas de generación audiovisual o análisis de datos personales.

4. La Percepción: Optimismo con una dosis de nerviosismo
La adopción viene acompañada de sentimientos encontrados. Estudios de percepción (como los de Ipsos) revelan una dualidad interesante en la sociedad chilena:
- Nerviosismo líder: Un 60% de los chilenos afirma que los productos y servicios que usan IA les “ponen nerviosos”, liderando este sentimiento en la región.
- Pragmatismo: A pesar del miedo, el 63% considera que los beneficios superan ampliamente a los riesgos.
- Exigencia de Transparencia: El dato más contundente es ético: el 83% de los ciudadanos exige que las empresas declaren abiertamente cuándo están utilizando Inteligencia Artificial en su atención al cliente o en la creación de sus productos.

Conclusión Chile está en una posición privilegiada. Tenemos la infraestructura, el interés y el talento. El desafío para los próximos años no es comprar más tecnología, sino educar a nuestra fuerza laboral para pasar de ser “experimentadores” a “integradores” de IA.
