Los modelos de IA generalistas son excelentes para tareas amplias, pero a veces necesitas un especialista. Aquí es donde entran los “Gems” (en Gemini) o los “GPTs” (en OpenAI): versiones personalizadas de la IA entrenadas con tus propias instrucciones y datos.
¿Por qué crear uno propio? Imagina que tienes una tienda online. Puedes crear un asistente que solo conozca tu inventario y tus políticas de devolución, y que responda siempre con el tono amable de tu marca. O si eres programador, puedes configurar uno que solo genere código en Python siguiendo tu guía de estilo específica.
Cómo empezar No necesitas saber programación. La configuración se realiza en lenguaje natural.
- Define el Rol: “Eres un experto en leyes de tránsito de Chile”.
- Sube Conocimiento: Adjunta archivos PDF con las leyes o manuales específicos.
- Establece Reglas: “Nunca inventes leyes, cita siempre el artículo correspondiente”. Esta capacidad de micro-adaptación es lo que permite que la IA se integre realmente en flujos de trabajo específicos y profesionales.

